Ramón Albistur: Cultivando el Clown

Ramón es de esos deliciosos seres, mitad humano, mitad clown, que procuran la alegría con fortaleza y viven atentos a la naturaleza y amor que les rodea.

LA PRESENCIA DEL CLOWN

Veo el personaje del clown como una presencia reveladora de nuestra propia esencia.

Es una presencia que se manifiesta teatralmente, recordándonos que el teatro representa la vida de forma condensada y ficticia, y a su vez,  destapándola, yendo directa al corazón. El clown destapará hasta el teatro mismo para presentárnoslo sin límites, sin más límites que el respeto profundo a la propia vida. Y su autenticidad nos produce emociones, hasta llorar y reír de nuestros propios dramas. Nos ayuda a situarnos en la distancia necesaria para no dejarnos arrastrar por nuestras propias venturas y desventuras.

El clown es un ser mitológico. Viene a encarnarse en nosotros, a habitarnos, portando el testigo del deambular de la humanidad. Vivirá en y con nosotros experiencias diversas. Luego continuará su camino, aunque acudirá a nuestra llamada cuando estemos en disposición de recibirlo.

Al desvelar nuestra esencia, destapa el niño o la niña que habita en el fondo de nuestro corazón…., a veces desterrada o desterrado…., cuya luz alumbra nuestra propia capacidad de ser creativos, imaginativos, atrevidos, aventureros…

Por eso proponemos un trabajo que ayude a cada cual a encontrarse con su propio clown y a aprender de los demás poniéndose en relación creativa. No hay una única forma de ser clown.

continuará….

 

Ramon

Bera, enero de 2012

 

http://www.uhartean.com/CASTELLANO/mugabeclown.htm