Nuestra tierra

Nuestro Olivar se halla al suroeste de la provincia de Córdoba, en un paraje donde predominan los regadíos y las tierras de labor. Estas mismas tierras fueron repobladas por colonos centro europeos en los tiempos del reinado de Carlos III. Nuestra finca principal se llama Molino de Santa Ana, ya que entre los olivos se encuentra la estructura de una almazara artesanal del siglo XIX.

Actualmente estamos biodinamizando la tierra de nuestras fincas y mejorando su fertilidad a través de ambientes que favorezcan la calidad de vida de las plantas a través de una microflora balanceada con la mayoría de especies de microorganismos benéficos.

El Olivo distingue desde hace siglos el paisaje andaluz, bien sea de sierra o bien sea de campiña. Es emblema de la cultura mediterránea y su cultivo va ligado al progreso de la humanidad. Nos resulta muy inspiradora la importancia que concedió la cultura andalusí al conocimiento de la agricultura, y concretamente el hecho de que el Califato de Córdoba otorgara a la aceituna la categoría de “bien cultural”.