Poema para o Café da Manhã

En portugues no se habla de romper el ayuno (desa-ayuno) sino que a esta primera comida del día se le llama “Café da Manhá” aunque tomemos un té. En Brasil no suele falta lo que llaman una buena “vitamina” por la mañana, esto es, un zumo de frutas o de frutas con leche. Aguacate con leche y azucar; suco de açaí (fruta del amazonas muy nutritiva) en Rio; suco de laranja; suco de abacaxí que es zumo de piña tropical (cuyo sabor es muy diferente a la piña que tomamos aqui), y un sinfin de frutas todas dulces y sabrosas. También se toma pan con mantequilla y según el poder adquisitivo o el paladar, se toma cafezinho o expreso. El cafezinho es como el de cafetera de casa toda la vida y lo sirven en cualquier bar por 1 real y el expreso se toma lugares un poco más refinados y cuesta en torno a 3 reales. El café en Sao Paulo, que tiene una gran influencia italiana en la comida, se suele tomar sin leche.
El aceite de oliva extra virgen es un producto absolutamente de lujo e inalcanzable para la mayor parte del país. El aceite que hay en los bares populares es un aceite portugues y no es extra virgen. Ahí es nada. La población no conoce el sabor de un buen aceite de oliva extra virgen ya que allí no hay olivos y los productos importados soportan tantos impuestos que el precio se multiplica de una manera absurda. En Sao Paulo que es el lugar más “chique” gastronomicamente hablando se pueden tomar aceites de calidad en ciertos restaurantes pero aún falta sabor y abundan los aceites de soja, palma, coco, etc.

Hay mucho trabajo por hacer para desacostumbrar un lugar tan influido por el marketing de la industria estadounidense que durante muchos años hizo campaña en contra del aceite de oliva tachandolo de calórico y favoreciendo otras “grasas” por ser más “light”. Hoy está demostrado que el aceite de oliva extra virgen es la grasa más saludable y entre otras cosas adelgaza porque nos limpia por dentro. Además el peso intelectual que Europa tuvo siempre en Brasil se está extrapolando a la gastronomía y el nuevo chef se está convirtiendo en “filósofo”.
El sabor del Aceite de La Cultivada se transforma en salud cuando entra por nuestra boca. Así quedó el Poema del Desayuno en portugués y traducido por Antonio Moura, poeta de Belém de Pará y cultivadísimo:

Poema para o Café da Manhã
Arbequina e andaluza,
Azeitoninha cultivada,
Tua luz secreta nos alimenta
Tua Essência nos dá vida
Destampar-te, inspirar-te, saborear-te
Ai frutinha! Quanto nos alegras!
Filha formosa da oliveira
Mãe do ouro liquido
Fonte de doce Paladar!