Las raíces latinas del cultivo

El cultivo deriva de incolere (cultivar). Las riquezas de los antiguos se basaban en dos cosas: en el bien apacentar y en el bien arar. Al cultivo del campo pertenecen la ceniza, la arada, el añojal, la quema de los rastrojos, la estercolación, el arrejacar y la escarda. Cinis (ceniza) es el incendio mediante el cual el campo evapora su humor inutil. La aratio (arada) se denomina así porque en un principio el cultivo de la tierra se realizaba mediante el bronce (aes, aeris), antes de que se descubriera el empleo del hierro. Hay dos aradas diferentes, la de primavera y la de otoño. El añojal (intermissio) es el descanso que, un año si y otro no, permite al campo recuperar sus fuerzas. La estercolación consiste en repartir el estiercol. El estiercol (stercus) tiene este nombre porque se esparce (sternere) por los campos; o porque conviene limpiar (exterguere) lo que de porquería hay en una ciudad. Se conoce igual como fimus (basura) que es lo que se desparrama por los campos. Fit mus significa e hace tierra. Es decir estiercol que la gente denomina laetamen porque con su poder nutritivo hace exhuberantes a las plantas y vuelve a los campos prosperos y fecundos. Satio (siembra) se dice así como si fuera seminis actio (acción de la semilla) o como satorum actio (acción del sembrador). En cuanto a sembrar (serere) en término acuñado por el hecho de que tal operación se hace en tiempo sereno (serenus), no cuando hay lluvia. Virgilio dijo “Desnudo ara, siembra desnudo” Messis (cosecha) deriva de metere (cosechar), es decir, cortar. Seges (recolección) deriva de semen, que es lo que arrojamos a la tierra.