Es un arbequina peculiar porque tiene muy buen cuerpo y con un sabor que engancha, difícil de olvidar. Hasta parece tener un toque trufado.
La Cultivada es de color dorado con toques verdes, limpio y brillante.
En nariz da olores de intensidad media en el que destaca la planta tomatera, algo de hierba recién cortada y un fondo de manzana verde.
En boca es dulce, con buen cuerpo y fácil paso por boca. Destacan sabores a frutos secos y un ligerísimo amargor agradable al combinarse con un suave y atractivo picor.
Jesús Alvarez de Yraola