El gramático y el barquero

 

Cierto gramático, y su importancia personal, se embarcaron en un bote, junto a un humilde barquero.

El gramático preguntó:

“¿Has estudiado gramática?”.

“No”, respondió el barquero.

Y el otro dijo: “Entonces, has perdido la mitad de tu vida”.

El barquero, muy afligido, se abstuvo de responder.

Un tiempo después, he aquí que el viento empujaba el bote hacia un remolino, cuando el barquero gritó al gramático:

“Amigo, ¿sabes nadar?”

“No”, dijo el otro.

“¡Entonces, oh buen hombre, oh gramático, has perdido tu vida entera, pues el bote zozobra en estos remolinos!”.

(Rumi, Mathnawi, I, 2835 ss.)

Rumi decía que en la pérdida de uno mismo, encontraríamos la jurisprudencia de la jurisprudencia, la gramática de la gramática y la esencia de todas las ciencias.