El bollo de Gonzaga

<A primera hora de la mañana, para no quedarme sin, compro en las doncellas un buen bollo, de ese que se come igual de bien, tostado que sin tostar. A continuación me hago con unos tomates de Los Palacios (donde los llaman “oro rojo”) y con un buen par de huevos de corral. En casa siempre tengo algún tranchete apostado verticalmente en uno de los espacios directamente diseñados para ellos “por el fabricante”.

Ingredientes:
Pan de bollo
Un tomate para ensalada
Un par de huevos frescos de corral o de campo
Tranchete

La elaboración es harto sencilla. Se pone uno un tema de Peter Gabriel “So” o de la Orquesta Baobab, dependiendo si se deleita con esta receta de día o por la tarde-noche, ya que es ideal para la tan (injustamente) denostada, merienda-cena y según sea también de día o de noche puede acompañar durante la elaboración del plato con un tío pepe fresquito o con un lujosísimo cola cao., bien batido y sin grumos….umm, cosa fina. Así pues, una vez calentada ligeramente la sartén con “jugo de oliva virgen extra” (como dicen los canis) los huevos, previamente batidos se lanzan alegremente y se pone el fuego (siempre gas antes que vitrocerámica…que horror de invento) lo mas lento posible. Al mismo tiempo, se abre el pan, que se frota generosamente con tomate. Solo hace falta una mitad. La otra se guarda en la nevera para otra ocasión. Después del frotamiento, cuando la tortilla en potencia empieza a estar receptiva, abandonamos el tranchete a su suerte, para que se mezcle con el huevo en desigual batalla. Vigilando con la cuchara de palo para que no se pegue el queso, le echamos un poco de aceite (de la cultivada) al pan y un poquito de sal. Para rematar, antes de que a la tortilla le salga un cardenal, se deja caer sobre el pan abierto y asunto terminado.

Solo queda sentarse con el cola cao y el bocata a disfrutar un rato”

Gonzaga es hermano del prestigioso restaurador Marcos Valcárcel. Por esta razón habiendo vivido siempre agasajado por su hermano y por Charini (La Emperatriz del Guiso) su cocina ha evolucionado poco.

Las doncellas es la panadería de la sevillana Puerta de la Carne, justo en frente de la Iglesia de Santa Maria la Blanca.

El bollo es el pan andaluz de siempre, su secreto tiene “musha miga”…