Cultivando pistachos nazaries

¿Sabían que Andalucía también es tierra de pistachos?

Alejandro Capel es un entusiasta del pistacho que cultiva en Granada. La apertura de estos frutos es totalmente natural, sin utilizar procedimientos mecánicos que dañen al fruto. Tras un minucioso proceso de selección que sólo admite los mejores frutos, los de color verde sin manchas, se obtiene un pistacho de máxima calidad y tamaño excepcional que pasa convertirse en un “Pistacho Nazarí”. Por tanto el de la foto con su color rosáceo no estaría listo para ser cosechado. Apreciamos el curioso contraste cromático con nuestra querida aceitunita, que está lista justamente cuando empieza a abandonar el verde más intenso.

Narra una leyenda que la Reina de Saba decretó que los pistachos fueran alimento exclusivo de la realeza y llegó incluso a prohibir que los plebeyos cultivaran pistacheros para su consumo personal. Nabucodonosor II, antiguo rey de Babilonia, hizo plantar pistacheros en sus fabulosos jardines colgantes para apaciguar las críticas de su mujer que los encontraba monótonos. Además, se cuenta que en Oriente Medio, los amantes se refugiaban bajo los árboles de Pistacho a escuchar el sonido que produce el fruto maduro al abrirse, sinónimo de buen augurio. Junto con las almendras, los viajeros frecuentemente llevaban pistachos en sus recorridos por la antigua Ruta de la seda, entre China y Europa…

Para saber más de este sabroso fruto cultivado y andaluz entren en: http://pistachosnazaries.com/