Cultivando Imágenes

Los Cultivados nunca se rinden. Enriquecen el Mundo con su expresión artística cotidiana, con sus activas y buenas intenciones.


Compartimos miradas que cultivan el mundo.

Campo de olivos

Campo de olivos. Acuarela. 130mmx297mm. Anna Regge

Anna Regge nace en Udine (Italia) en 1963. Se licencia en arquitectura en la Politécnica de Turín y planifica jardines desde 1989.

Desde el 2003 hasta el 2011 enseña planeamiento de jardines en el Máster de Primer Nivel impartido en la la Facultad de Agronomía de la Universidad de Turín. El dibujo es su pasión desde siempre y por eso con cuarenta años Anna Regge  es toda una dibujante. Se decanta por temáticas de naturaleza: pájaros, reptiles, paisajes y peces.

De junio a octubre de 2011 sus acuarelas estuvieron expuestas ilustrando un proyecto de Paolo Pejrone para los jardines de la Cartuja de San Giacomo en Capri.

http://www.flickr.com/photos/apenciladay/

 

Anna Regge è nata ad Udine (Italia) nel 1963. Si laurea in architettura presso il Politecnico di Torino e progetta giardini dal 1989. Dal 2003 al 2011 insegna progettazione al Master di Primo Livello attivato dalla Facoltà di Agraria dell’Università di Torino.
Il disegno è però l’amore di sempre e così a quarant’anni e con un’avviata carriera in un’altra direzione, Anna Regge diventa illustratrice senza fini di lucro. Predilige i soggetti naturalistici: uccelli, rettili, paesaggi e pesci.
Da giugno ad ottobre 2011 i suoi acquerelli in mostra hanno illustrato un progetto di Paolo Pejrone per i giardini della Certosa di San Giacomo a Capri.

http://www.flickr.com/photos/apenciladay/

Marina Cremonini: En mi bosque

En mi bosque. Acuarela. 130mmx300mm. Marina Cremonini.

“Hola, soy Marina y me gustaría compartir con vosotros quien soy y cual es mi ocupación

Actualmente mi actividad profesional se divide en tres áreas, que a veces convergen y que están en constante cambio:

  • La creatividad y el dibujo, la ilustración y la acuarela
  • La naturaleza y la agricultura bio-dinámica, la alimentación saludable, y todo lo que nos lleva a un estilo de vida lo mas cercano posible a la naturaleza. ( soy Doctora en agricultura);
  • Eventos y cursos: sección dedicada a compartir eventos, proyectos y recorridos específicos..

Realizo cada cosa con pasión, busco siempre la manera de profundizar e ir mas allá de la superficie de las cosas. Intento ver todo como una red, donde todo está conectado entre si gracias a un hilo mas o menos visible.

Creo que ya que me han obsequiado con talentos, doy las gracias a mis padres y a los mundos sobrenaturales por ello, mi trabajo será conectarlos entre sí de una manera única y personal.”

Marina Cremonini

www.marinacremonini.it

Ciao, sono Marina, e vorrei condividere con te chi sono e di cosa mi occupo.

Attualmente la mia attività professionale si articola in tre aree, che a tratti convergono e che sono in continuo divenire:

  • La creatività e il disegno, l’ illustrazione e l’acquerello
  • La natura e l’agricoltura biodinamica, alimentazione sana, e tutto ciò che porta ad uno stile di     vita più vicino alla natura. ( da Dott.ssa in agraria quale sono);
  • Eventi e corsi: sezione dedicata alla condivisione di eventi, progetti, percorsi…

Faccio ogni cosa con passione, cerco sempre di approfondire e andare oltre la superficie delle cose. Cerco di vedere tutto come una rete, dove ogni cosa è collegata all’altra come un filo, più o meno visible.

Penso che, se sono stata dotata di talenti ( e ringrazio i miei genitori e i mondi superiori) il mio compito sarebbe stato metterli insieme, in una maniera unica e personale.”

Marina Cremonini

www.marinacremonini.it

Paradeisos: aceite y arte contemporáneo

Los olivos tienen un origen muy noble y antiguo, son frutos ricos de historia protagonistas de leyendas antiguas y mitos perdidos en las noches de los tiempos que siguen fascinándonos cada día más. Esto lo saben bien los artistas que respondieron a la llamada de los curadores Michel Hubert Lepicouché y Óscar Fernández López para la exposición “Paradeisos: aceite y arte contemporáneo”. La muestra tuvo lugar hace dos años en Córdoba, en el Palacio de la Merced, para volver después a transmutarse inmediatamente después en trabajo itinerante.

Cada uno de los diecisiete artistas seleccionados presentaron obras concebidas para esta colectiva “con el objetivo no sólo de ganarse el interés del público mediante la incorporación en sus obras de elementos formales inspirados en la estética propia del paisaje olivarero, sino también invitándolo a reflexionar sobre cualquier aspecto socio-económico relativo a la producción del aceite”.

http://www.dipucordoba.es/uploads/attachments/3865/folletoparadeisos.pdf?F1291723506

Necesitamos la ciencia del corazón

Necesitamos la ciencia del corazón para poder vivir en la luz como seres de luz. Necesitamos un instante, un momento que no llegamos a tener nunca, para poder decir aquello que no hemos podido decir, para realizar aquello por lo que estamos siendo creados.

La ciencia del corazón exige pocos requisitos, pero son éstos un tanto arduos de cumplir por la naturaleza de las virtudes que implican.

El primer requisito es una intención pura, sujeta sólo a la luz de los hechos, sean éstos percibidos, soñados, recordados e/o imaginados. La intención pura unida a la sinceridad proyecta un sentido real en nuestra existencia, porque nos sentimos a nosotros mismos integralmente y no sólo como un conjunto de imágenes y procesos mentales llenos de capítulos y anécdotas pero vacíos de toda realidad.

La ciencia del corazón es la más humana de todas las ciencias porque es la ciencia de lo sagrado y del secreto, el conocimiento de la intimidad del yo y la que expresa y posibilita la más humana conciencia de Dios, de Su Realidad y Unicidad.

Es ciencia de lo sagrado porque en el corazón humano late la trascendencia como un eco de lo divino, vibra la realidad aniquilando cualquier razón, cualquier pensamiento, o alentándolo en la imaginación entretejida con la respiración, o suspirando en una biografía.

Es ciencia del secreto, porque aunque quisiera el corazón que aquél se revelase, sabe con esa ciencia suya que si se revelase moriría, porque es el conocimiento del secreto lo que sostiene sus latidos.

Es conocimiento de la intimidad del yo, porque éste sólo se reconoce a sí mismo en toda su integridad cuando siente y se piensa como una conciencia que se siente y se piensa. No podría vivir su integridad pensándose y sintiéndose sólo como pensamiento o sólo como latido.

Por eso provee al ser humano de la conciencia de Dios, porque la conciencia que nace del corazón nace del lugar donde se produce la revelación, la fuente de la que mana el sentido, el agua que riega el jardín de nuestra más limpia percepción.

Para aprender esta ciencia del corazón es necesario primero purificarlo, librarlo de todas las congojas que nuestra mente ha ido depositando en él, enjuagarlo de cualquier idolatría, de todas las penas y pasiones, anhelos y temores, demonios y venenos, protegerlo de la mala intención, del orgullo, de la insinceridad y de la hipocresía, que son sus más mortales tóxicos, fortalecerlo con la sonrisa y la cortesía y sobre todo prodigarlo a diestro y siniestro, porque no se agota nunca y renueva y acrecienta constantemente sus latidos.

El corazón se purifica cuando se somete a la realidad, cuando late sometiéndose a la realidad, cuando no contradice a la palabra, cuando se entrega a la conciencia del nacimiento y de la muerte.

El corazón nos habla desde una profundidad, provee de luz a nuestra garganta en la que resuenan las vibraciones de la raíz de nuestra lengua. El corazón es como un trono donde se asienta la palabra, donde se templa el pensamiento y se aquilata.

La ciencia del corazón no se aprende como una disciplina del conocimiento que uno inicia cuando y como quiere, sino que es el corazón el que decide revelar su propia ciencia y hace que la mente pueda expresar la luz de la imaginación creadora, repartir el tesoro escondido a su alrededor.

La ciencia del corazón es un conocimiento secreto que provee a quien la conoce de la capacidad de iluminar todo el universo de las cosas creadas en toda su extensión. No está sujeta a las limitaciones del espacio ni del tiempo, sino tan sólo a la capacidad de expandir la conciencia.

(Hashim Cabrera / Taller de Arte y Conciencia, 8 de octubre del 2012. Almodovar del Rio)

 

Pensando en un soleado día de verano…

Bosque de Olivos en el Jardín Moreno, 1884

“Es a base de observación y reflexión que encontramos un camino.                                                                                                    Por tanto debemos cavar y ahondar incesantemente”

Claude Monet

Una lata Cultivada sin sombras

Mauricio Vieira: Viviendo Angola

Mauricio Vieria es brasileño, empresario, escritor y fotógrafo. Ha vivido varios años en Angola, país que ama, que ha retratado ampliamente y al que sigue acudiendo a menudo. Desde Paris, donde reside actualmente nos envía varias imágenes de su último libro de fotografía.

“Yo no elegí Angola. Angola me eligió a mi y me siento afortunado por ello.  Como forastero veo por un lado la Angola desbastada por la guerra, por las carencias y los sueños rotos por una guerra civil y asediada por el colonialismo. Sin embargo la Angola que me interesa es otra, la que está más atrás y al mismo tiempo contiene la semilla de su futuro. Una Angola eterna y pre-histórica que permanece en las cascadas de los baobabs, en la piel de la gente, en la epidermis de la montaña que Livingstone nos mostró como los Highlands de Escocia, en la piel de los chicos jugando al futbol con la remera de Brasil, en la piel de la abuela con su nieto a la espalda, en la piel multicolor de los hinchas de Angola en el campo de futbol… Persigo esta vibración subcutánea que hace de Angola una esencia encantada.”

Nuria Armengol. Vida Vegetal

ventana

suelo 4 hojas y 4 ramitas

suelo 5 hojas

suelo 4 hojas y 4 ramitas

rama nido y flor E 1-6

Conversando en el árbol con Nuria Armengol

 

Encuentro de Nuria y Elena el 22 de diciembre del 2011 en Maritja (Mallorca)

Nuria Armengol es artista. Vive en Barcelona. Se ha dedicado fundamentalmente a la pintura desde hace treinta años, después de terminar Bellas Artes en Barcelona. Ha hecho diez exposiciones individuales y ha participado en  muchas exposiciones colectivas, en España y el extranjero.

LC: Nuria ¿por qué ahora el Dibujo del natural? Desde fuera pudiera parecer casi un paso atrás.

N.A:. Es la mejor manera de conocer algo. Cuando dibujas algo del natural lo recorres, igual que un camino. Cuando dibujas a una persona del natural pasas por cada línea de su rostro. Es como si volvieras a recorrer la vida que ha hecho esas líneas antes. Eso te trae un conocimiento profundo de la persona, de su trayectoria, de cómo ha recorrido el camino.

Lo mismo ocurre con los vegetales. Con los vegetales la transformación es mucho más rápida. Puedes comenzar a dibujar un vegetal el lunes y si lo sigues dibujando a lo largo de toda la semana observarás grandes cambios.

El dibujo del natural te hace ser muy consciente de esa idea de vida que transcurre. Te lleva a observar con precisión los detalles, algo que quizá no hacemos habitualmente.

*Este verano tuve la suerte de asistir al ‘Taller de Pintura’ que da Antonio López, en compañía de Mari Moreno, su mujer, y los pintores José Mº Mezquita y Juan José Aquerreta, durante una semana en Pamplona. Pinté con modelos del natural, algo que había hecho durante muchos años, pero que prácticamente había dejado de hacer estos últimos años, porque estaba más centrada en mostrar imágenes evocadoras de una realidad posible. Mis cuadros mostraban los pensamientos o los estados de ánimo de la gente, no eran realistas. Por ejemplo, para representar la evolución de una niña a lo largo de su infancia, la mostraba jugando en un interior, acompañada de una adulta. Pero aunque era figurativo, todo tenía carga simbólica. Nunca vi en realidad esos espacios ni a esas personas en ellos haciendo lo que pintaba.

Antonio López tiene una manera de enfrentarse a la realidad, de absorberla, de transmutar la materia con vida en sus esculturas, que me interesa mucho.

Hace tres años dejé de pintar bruscamente, sentí que me había alejado de algo sin saber muy bien qué, que ese camino estaba agotado, y que no tenía herramientas ni recursos para encontrar otro camino. Hace algo más de un año  volví a pintar y entré en contacto de nuevo con pintores, lo que me dió impulso. Y Antonio López me dijo que ‘la realidad es suficiente’. Así que he mirado a mi alrededor, ahora vivo sola y lo que veo por las ventanas son estos árboles del jardín. Recordé lo que dijo Gaudí, otro gran observador de la realidad: ‘Mi maestro es el árbol que tengo frente a mi ventana’. Dibujar del natural los árboles que tengo tan cerca es disponer de modelos vivos a todas horas, todos los días del año. Ellos son ahora mi material de trabajo, mis maestros de realidad. Son lo que observo con atención.*

LC: De tu obra me llega la contemplación…

N.A: Para pintar cualquier cosa el primer paso es observarlo. Desde hace un año vivo en una casa desde donde disfruto de una perspectiva nueva. Podría tratarse de una cabaña en el árbol. Por las ventanas o por la terraza estoy a la altura de la copa de los árboles que están pegados a la fachada. Ya no veo el árbol desde abajo o desde lejos sino que lo veo como si fuera un pájaro posado en una de sus ramas. Este punto de vista me ha dado cercanía no sólo física sino emocional. Me ha permitido contemplarlo y sentirlo como nunca antes me había ocurrido.

LC: Háblanos de la Vida Vegetal.

N.A: La vida vegetal era un tema pendiente. Hasta ahora mi principal interés eran las personas. Las he observado, las he dibujado, las he pintado, las he imaginado y he construido muchos cuadros basados en ellas, en lo que piensan, en lo que hacen y en cómo lo hacen.

Un árbol me parecía algo grandioso, inabarcable. El año 2005 empecé un cuadro de un árbol enorme que terminé en 2008. Y en 2008 también pinté un díptico con dos árboles que titulé ‘El viaje de las ideas’, pero trabajaba a partir de fotos, porque del natural no era posible, no encontré los ejemplares de árbol que buscaba: árboles adultos que nunca hubieran sido podados por el hombre. Busqué por toda Barcelona y no encontré ninguno. Y pensaba que no disponía del tiempo necesario para pintar un árbol del natural, sin apenas práctica en el tema.

Hace un año empecé a dibujarlos del natural. Los primeros fueron muy torpes pero observé que cada vez que dibujaba un árbol aprendía algo.

 

Dibujo de Nuria sobre el olivo espiralado de Maritja (Mallorca)

¿Por qué me he metido en esto? ‘El gran Amor nace del gran conocimiento de aquello que amamos y si tú no lo conoces no podrás amarlo o lo amarás pobremente.’ Leí esta frase de Leonardo da Vinci a los 15 años en el libro ‘Introducción a la Pintura’, de Mario Dionisio,  y la he recordado desde entonces. Sin embargo, siento que no lo he aplicado hasta hace poco, cuando me propuse dar un repaso a lo que había hecho en mi vida hasta ahora y me di cuenta de que tal vez no había sido lo suficientemente paciente para llegar a conocer.

Al comenzar con la vida vegetal quise enfocarlo desde esta reflexión y por eso empiezo con el dibujo del natural, porque para una pintora es el primer paso para conocer algo. Y lo hago sin prisas, sin calendario, sin fecha de entrega, y sin detenerme.

Estos dibujos son los primeros pasos de un camino muy largo.

LC. Gracias Nuria. Espero y deseo seguir de cerca tu camino y que sigas cultivándote y lógicamente cultivándonos. Permite que deje aquí la imagen de Juego 7. Esta pintura tuya dio paso a una amistad que conservo como un tesoro y celebro como una fiesta.

 

 

Diptico Juego 7. Oleo/Lienzo. 120x240 cms. 2007 Nuria Armengol

www.azulbleu.blogspot.com

www.nuriaarmengol.com

Nuria Armengol. En el árbol VI

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