Brindo…

por los quiebros lentos y positivos
por el rojo fuego del corazón
por el azul “victoire” de Cezanne
por las rosas aéreas
por el nottodaismo cultivado
por los paseos nocturnos sin rumbo
por los higos de agosto y el pan de mallorca
por el anonimato de los virtuosos y
¡por los años bien cumplidos!