“Cultiva ¡Oh labrador! El olivo, que es grato a la paz”

Las aguas de los ríos tienen su fuente,
de donde revientan sus aguas,
de donde se desbordan,
fluye y se expande su caudal.
Los árboles tienen raíces,
El mar un fondo,
El llanto un manantial.
El aceite tiene una luz
que alimenta e ilumina al hombre.
El grano enterrado busca siempre la luz